La evolución de la moda femenina

El cuerpo inventado analiza el recorrido de la moda y el cuerpo de la mujer durante los últimos 100 años

Una de las exposiciones acerca de la moda femenina que más está dando que hablar es El cuerpo inventado. La exposición se estrenó el pasado 12 de septiembre en la Sala Azteca, antigua función Mapfre, Madrid, y se podrá visitar hasta el 15 de diciembre del 2019. Esta exposición es un interesante recorrido de más de 100 años de evolución de la figura y silueta femeninas, a través de la moda

Los cánones de belleza han ido variando a lo largo del tiempo y las diferentes culturas de todo el mundo.  En ellos influían diversos factores, que iban desde los económicos hasta los políticos, pasando por los sociales y artísticos. Y es que la moda no deja de ser un reflejo del momento que atraviesa la sociedad.

El concepto de la moda empezó en el Renacimiento, y fue parejo al inicio de la costura como profesión. A partir de ese momento, algunos estilos ha permanecido en el tiempo por pocas variaciones hasta nuestros día, otros sin embargo, fueron pasajeros. 

En la exposición El cuerpo inventado, de la que es posible comprar entradas online, es la historia de la belleza del traje femenino durante los últimos 100 años. Todo un análisis del modo en que se ha dibujado el cuerpo femenino durante ese tiempo, reflejando la evolución tanto de la moda como de la mujer. 

Para adquirir los tickets de la exposición El cuerpo inventado, puede hacerse online a través de Proactiv, especialistas organizar eventos inolvidables. 

Marilyn Monroe fue un icono que marcó referencias estética en su época

El análisis de la moda y la mujer en “El cuerpo inventado”

Siempre se ha comentado que a la mujer le ha tocado sufrir de forma directa las consecuencias de seguir la moda. Recuérdense los famosos corsés del pasado, que provocaban no pocos desmayos al cortar la respiración a muchas mujeres que intentaban conseguir una cintura de avispa. Y es que el cuerpo de la mujer, o los cánones de belleza, han ido variando en el tiempo a la par de la moda. 

Esta exposición analiza también la evolución del dibujo del cuerpo de la mujer durante los últimos 100 años, coincidiendo con el fin de 1ª Guerra Mundial. En los años 20 se estilaba, el corte depurado de los trajes también representaba la libertad y diversión, celebrando el final de la guerra. El corsé quedó definitivamente relegado para dejar paso a os vestidos sueltos, tacones bajos y flecos, subiendo también el dobladillo por encima del tobillo. 

Durante los años 30, fue cuando las mujeres empezaron a llevar pantalones, siendo Coco Chanel su precursora, y también, para muchos, quien vistió a la Mujer Nueva. Fue ella precisamente quien declaró la guerra al corsé, y además del pantalón instauró el corte de pelo a lo garçon. 

Audrey Hepburn, musa de Givenchy, todo un icono de elegancia chic

De Marilyn a Lady Gaga

En las décadas sucesivas, y hasta nuestro días, la moda y el cuerpo de la mujer continuaron su evolución pareja. Desde la ultra feminidad de Chistian Dior hasta el cuerpo oculto que proponía Balenciaga, todos los estilos han sido explorados. También el desnudo que viste a la mujer, los escotes, la minifalda y las transparencias. 

Desde la mítica y voluptuosa Marilyn Monroe, pasando por la elegancia chic de Audrey Hepburn, y llegando a la irreverente Lady Gaga de nuestros días, la moda ha proseguido un recorrido fascinante. Tanto como las mujeres que han marcado referencias estéticas en su momento, además de las ya citadas.

Igualmente fascinante es esta exposición, por lo que las entradas del Cuerpo inventado en Madrid son una oportunidad para hacer un recorrido por la belleza, desde el pasado hasta nuestros días. Más de 80 vestidos originales en 100 años de silueta femenina así lo atestiguan.

 

Lectora voraz desde que era una niña, pronto aprendió a contemplar el mundo con la mirada entre curiosa y soñadora de quienes aman la literatura. Algunas de las horas más gratas de su vida las ha pasado sumergida entre las páginas de un libro, pero sin renunciar por ello al "mundanal ruído". Porque también aprendió tempranamente que, la única forma de entender la mayoría de las historias, es viviéndolas.